Astrodiagnosis

Información básica:

Inicio: Sábado 10 de octubre de 2020

Grupo 1: 10:30 a 12:00 / Grupo 2: 17:30 a 19:00

El material para el curso (repositorio de audios, diagramas y libros) estará disponible en la plataforma bajo usuario / clave

Descripción:

Esta técnica investiga la correspondencia entre el mapa astral y la anatomía del nativo con su posible diagnóstico frente a un estado alterado de un sistema, aparato, órgano o tejido.

No pretende en ningún caso sustituir la actividad científica del patólogo, sino más bien investigar la sincronía mediante la estadística.

Durante el curso y en primera instancia (cinco clases) se estudian las posiciones anatómicas para establecer las coordenadas que luego –del receso en enero de 2021– resulten relevantes durante el examen de cada carta. Para este proceso es necesario profundizar primero en el conocimiento de la anatomía humana y los principales procesos patológicos.

En la segunda parte –desde febrero de 2021– se estudiarán treinta casos específicos (dos por reunión), para darle las herramientas necesarias al estudiante para su propio análisis y evaluación de tal manera que considere sumarlo a sus herramientas de pronóstico.

Se trata de una técnica que parte de un supuesto distinto del que se conoce en Astrología tradicional y está compuesto de documentación de más de 30 años en la práctica.

A continuación y a modo de ejemplo se copia un caso particular:

Para poder aprovechar el método de diagnosis lo primero es despojarse de gran parte de los conceptos tradicionales que colocan la cabeza en el Sector I, los pies en el Sector XII, etc.
En favor de una mayor claridad se han quitado los aspectos del diagrama ya que son meras ayudas visuales de una influencia que existe por el arco en sí mismo.
Luego los astros adquieren un protagonismo distinto y el binomio signo/astro, por ejemplo, de Sagitario con Júpiter, ya poco tienen que ver para esta técnica con el hígado, que es lo que se podía extractar con el modelo anterior.
Es importante a su vez, utilizar el término correcto de “Astrodiagnosis” y no desviarse hacia otros relativos como “Astrología Médica”.
Todo diagnóstico en este modelo presenta lo que se denomina en Anatomía Patológica como “expresión clínica”; es decir la manifestación del estado alterado de un sistema, aparato u órgano.
De esta forma lo que vemos en el diagrama presenta en principio una configuración que tiene un protagonismo particular en los desarrollos de los procesos tumorales. Esto se verifica bajo ciertos estados particulares de Júpiter y Plutón -que en este caso se encuentran conjuntos- y que se asocian de alguna manera a la naturaleza del crecimiento caótico (Júpiter) y el cometido erróneo (Plutón).
Ellos solos no bastan en ningún caso para generar un diagnóstico directo de un proceso tumoral, pero en el ejemplo nos van a servir para la ubicación anatómica del caso.
Se encuentran promediando el sector III, por lo que, en una primera aproximación, la expresión clínica se encuentra en principio (siempre partiendo del sistema para llegar al órgano), en el sistema ventilatorio del individuo, particularmente en la región pulmonar, ya que la vía respiratoria alta se encuentra próxima al final del Sector II y en el inicio del sector III, comienza con el cartílago tiroide.
Así tenemos un primer parámetro en donde bajo determinadas circunstancias se presentará la afección (Júpiter/Plutón), tomando en cuenta la posición anatómica longitudinal.
Ahora debemos de recorrer el plano transversal, para completar un primer par de coordenadas en esta explicación sencilla, recordando, sin embargo, que en esta ponencia hemos mencionado un total de siete capas que permiten una precisión en el modelo muy superior.
Los signos del Zodíaco van a permitir ubicar esa línea transversal y vemos entonces que el par en cuestión (Júpiter, Plutón) se encuentran en Virgo.
Sin entrar en detalles que exceden a este documento, podemos establecer con facilidad que este signo ubica su influencia, próximo a la cubierta del sistema, aparato u órgano; así sabemos entonces que la capa que limita en este caso el aparato respiratorio -recordamos que ya no estamos en la zona de las vías altas- corresponde a la membrana pleural.
Pudimos entonces obtener ya una región con un mínimo grado de aproximación.
Ahora vamos a sumarle un modo; es decir una forma de actuar (o debut en términos patológicos) a esta configuración.
Vemos que Marte y Urano comparten también su presencia en el Sector III y a su vez existe un factor externo que se vuelve detonante.
La presencia de la Luna en el Sector IX, anota una oposición muy particular; no ya por su distancia angular, sino por su presencia en el signo de Piscis.
Conocemos entonces la región y ya tenemos una primera idea de la progresión que este debut hará en el cuerpo del nativo.
El elemento de agua parece presagiar con su presencia en el comportamiento alterado.
Existe entonces un primer “accidente por agua”.
Aunque el término no es estricto desde el punto de vista del lenguaje del método; para este nivel es suficiente en la medida que puede existir en términos más sencillos un “abordaje” en la pleura de líquido que nos indique una primera ruta de la forma de manifestación de la enfermedad.
El enfrentamiento particular de Marte y la Luna, ya nos habla del accidente que presenta una velocidad muy alta y por tanto el episodio contiene los primeros elementos de un cuadro que se denomina “agudo”.
Ahora con una primera ubicación (muy lábil pero suficiente para esta presentación) y la tipología del debut de la enfermedad, podemos hacer una primera prognosis.
En todos los modelos de Astrología Judiciaria, el principio y el final de las cosas, se ubican en el Sector IV.
Podemos dejar atrás nuestra coordenada anatómica para ir en busca del desarrollo del episodio y eventualmente su final.
Encontramos que Libra se encuentra en la cúspide de la Casa IV, por tanto, nos interesa su elemento (aire) y por supuesto su regente Venus.
En un examen rápido, Venus se encuentra exiliado en Escorpio desde su domicilio secundario (Tauro); aprovechando para dejar establecido que la ponencia no abarcará la discusión de este domicilio asignado; es decir, nos interesa la colocación del regente de la IV en exilio y en un signo de agua (esto es lo fundamental).
Otro elemento particular que escapa a este estudio corresponde a la presencia del Sol en el sector IV; decimos que escapa porque atiene a la experiencia del nativo respecto de su final y la condición de conciencia que tenga sobre éste, pero cae por fuera de nuestra diagnosis.
En el ensamble rápido de esta somera descripción, sabemos que Lydia tendrá un final precipitado a consecuencia de una patología que hace que los líquidos en la región mencionada no puedan ser excretados (Venus / Escorpio participan de esto), en forma normal y por tanto el estado alterado que se descubre mediante el debut de un accidente por abordaje, encubre un proceso tumoral que se encuentra como causa probable de todo el conjunto.
El diagnóstico médico -que escapa a nuestro interés- es un adenocarcinoma de pulmón. El pulmón izquierdo se encontraba comprometido en forma más importante y contenía en el lóbulo superior su sitio primario; por lo que referenciamos en este documento a la Capa V anotada arriba, que contiene el dato de la simetría de los órganos.
Diremos finalmente que la patología debutó con un derrame pleural invasivo (Marte / Luna), lo que provocó la consulta de Lydia con su médico.
Para nuestra disciplina, será interesante establecer que la fecha del abordaje coincide con el paso de Neptuno como astro transitante a conjunción de la Luna en Piscis, lo que desencadena -o más bien, declara-, la patología oculta configurada por la pareja Júpiter / Plutón.

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